Aviso

 

El Ministerio de Exteriores de Rusia rechazó el martes la reciente arremetida del secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, contra lo que llamó la presencia creciente del “imperio” ruso en América Latina. Moscú también reprochó las políticas de Washington hacia esta región.

“Vamos a trabajar para desarrollar la cooperación y para construir puentes no muros, en beneficio de nuestros países, su estabilidad y desarrollo”, se lee en un comunicado publicado en el portal de la Cancillería rusa.

Rusia de este modo volvió a criticar el racismo y la discriminación de la Administración estadounidense, presidida por Donald Trump, hacia los países latinoamericanos, entre los cuales, se encuentra México, en cuya frontera con el país norteamericano, el inquilino de la Casa Blanca pretende construir un muro fronterizo.

Justificando tal postura, Trump ha acusado a México de ser uno de los países “con más crímenes en el mundo”, afirmación rechazada rotundamente por las autoridades mexicanas.

En rechazo a las acusaciones de Tillerson —que también apuntaron a China—, la nota de la Cancillería rusa asegura que el rumbo político de Moscú en América Latina “no está dirigido contra nadie” y tampoco tiene “una ideología o una agenda oculta”.

El texto además recuerda que pese a las afirmaciones del titular estadounidense, los nexos entre Rusia y los países latinoamericanos se basan en intereses conjuntos y tienen un carácter “multidimensional”.

Al contrario de las políticas agresivas de EE.UU. contra ciertos países latinoamericanos, entre ellos Cuba y Venezuela; Rusia y China están aumentando sus relaciones en distintos ámbitos económicos y militares con varios países de la región.