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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ofrece un discurso durante un acto de salutación de fin de año de la FANB, 28 de diciembre de 2017. 

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha señalado este jueves el desarrollo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en 2017, pese a los sabotajes del ‘imperialismo’ de EE.UU. con su apoyo a la derecha venezolana.

“El año 2017 fue el año de todas las amenazas de todas las violencias y agresiones, nunca antes nuestro país había sido víctima de una agresión de la derecha financiada por el imperialismo”, ha declarado Maduro.

En declaraciones formuladas durante un acto de salutación de fin de año de la FANB, Maduro en particular ha indicado que la FANB logró su desarrollo, pese a las amenazas de la violencia generada por la oposición venezolana con el apoyo financiero que recibía por parte de Estados Unidos.

El ferrocarril transcontinental de Panamá. 

Mientras Estados Unidos está desacelerando lentamente su actividad económica en América Latina, China está tratando de ocupar estos espacios, asegura el analista ruso Vladimir Súdarev.

En una entrevista concedida el jueves a la agencia rusa de noticias Sputnik, el experto ruso opinó que “a China le está ayudando mucho la política del presidente de EE.UU., Donald Trump, que ya ha tumbado el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), que fue diseñado para contener la expansión del gigante asiático”.

Estas afirmaciones se producen a raíz de que Panamá y Granada han anunciado sus planes para contar con la asistencia de China en la construcción de redes de ferrocarriles.

 El Bolsón (ANPP).-En todo el país, a esta hora de la noche, se suceden cacerolazos en repudio a la “reforma” de Macri que puede traducirse en un ajuste brutal, casi tal vez como las represiones de este diciembre fatídico. En Catamarca, Salta, Río Negro, y obviamente en CABA en muchos barrios y se dirigen hacia el Congreso de la Nación, donde diputados continúan debatiendo.

Miles de personas llegan esta noche al Congreso para repudiar la reforma previsional

 

Desde la recuperación de las formas democráticas –que no de la consolidación de una verdadera democracia, tarea aún pendiente- casi invariablemente cada fin de año vino signado por la intensificación de los conflictos sociales y la respuesta represiva de las “fuerzas del orden”.

La crisis de la deuda que agobiaba al gobierno de Raúl Alfonsín nutría sin respiro la protesta social. De las ruinas del experimento alfonsinista brotó un programa ortodoxo de ajuste estructural y estabilización dictado letra a letra por el FMI y el BM que, bajo la batuta del peronista neoliberalizado Carlos S. Menem, profundizó la explotación económica, la desigualdad y la exclusión sociales generando innumerables motivos de protesta que alcanzaban su cota más elevada a medida que se acercaba el fin de año.

Tras el triunfo de la Constituyente en la Patria de Bolívar y Chávez en Junio pasado, acredité que solo tienen derecho al agasajo de los pueblos los procesos revolucionarios que no se doblegan (1); después de la victoria en los siguientes comicios regionales de Octubre, consideré que el pueblo venezolano propició otra bofetada a Bruselas y Washington (2); y con lo que acaba de acontecer en las elecciones municipales (3), certifico que el éxito trasciende los predios de la Hermana nación.

Sostengo que si la Revolución Bolivariana resultó contundente en este ejercicio democrático, no fue precisamente porque sus adversarios dejaron de concurrir al acto electoral. Un reporte de AP —agencia gringa distante de simpatizar con el Presidente Nicolás Maduro— con el título “Venezuela: Oficialismo arrasa en elecciones municipales”, precisó en uno de sus párrafos: